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Enoturismo embajador de marca y destino

Enoturismo embajador de marca y destino
27 Jul

Enoturismo embajador de marca y destino

Es curioso como el mundo del vino reformula sus bases comerciales tradicionales cuando llegamos al apartado de enoturismo.

Las bodegas vecinas siempre han sido competencia cuando se trata de vender botellas de vino, pero un día las bodegas decidieron vender servicios, y cuando se trata de experiencias, nuestras bodegas vecinas se convierten en nuestros mejores aliados, para crear una experiencia de destino que el visitante recordará, para bien o para mal, con nuestra bodega incluida en ese recuerdo.

Enoturismo embajador de marca y destino por ...

Chelo Miñana

Esta rama del turismo, que empieza a ser reconocida de manera oficial, surge de una actividad agrícola e industrial con el objeto de envolverla de cultura, historia y tradición. Una historia que tiene como fin transmitir la historia del trabajo en una bodega, de los que allí trabajan y del entorno en el que se sitúa la acción con todas sus particularidades naturales, sociales y económicas en pasado, presente y futuro.

El enoturismo es un juego de equipo, una carrera de relevos en la que el trabajo individual debe destinarse, en parte, a la mejora y avance del conjunto.

La oferta turística de un determinado país debe destacar sobre la oferta de otros países, destacar sobre otras zonas vitivinícolas si hablamos de territorios en los que el vino es protagonista, ser una opción a otros tipos de turismo que se reinventan para seguir siendo líderes.

El enoturismo empieza a cobrar fuerza como protagonista enlazándose con conceptos tan consolidados como el turismo rural y el turismo gastronómico.

El objetivo en un mercado lleno de impactos debe ser conseguir un destino cohesionado, atractivo, pero también bien estructurado y coherente con su promoción, para que este trabajo inicial de paso al juego individual que nos hará ‘luchar’ por ser atractivos como marca en el destino que se ha ganado la confianza de ese visitante deseoso de nuevas experiencias.

Hemos aprendido mucho en estos años, nos hemos convencido de que la digitalización es un ‘mal’ necesario, y que no atenta contra la prestación de servicios personalizados y de calidad, nos ha quedado claro que hay que ofrecer experiencias y no un simple paseo por unas instalaciones, también que todo debe girar en torno al visitante, para hacerle encontrar lo que ha venido a buscar, que no es más que cumplir con lo que le hemos prometido al mismo tiempo que dejamos nuestra huella en forma de fidelización de marca.

Enoturismo como marca de estilo

Hemos ido adquiriendo las piezas para construir un modelo propio que sea atractivo y rentable, que encaje con el conjunto y que nos permita utilizar el enoturismo para tantas y tantas cosas para las que puede ser útil, dependiendo de quien haga uso de esta magnífica herramienta que ya está adquiriendo vida propia a nivel internacional como dinamizador social y económico.

Ya nadie duda del interés por desarrollar esta actividad, ni empresas auxiliares, ni negocios locales, ni bodegas, ni instituciones, ni organismos de promoción a nivel nacional. Lejos de aislarlo en una actividad independiente, el enoturismo empieza a cobrar fuerza como protagonista enlazándose con conceptos tan consolidados como el turismo rural y el turismo gastronómico.

Polifacético y camaleónico, no podríamos hablar de dos enoturismos iguales por la cantidad de variables que entran en juego en su concepción, factores internos de la empresa y factores externos que dependen del entorno. Un traje a medida que, al igual que hace el enólogo con el vino, requiere de ideas claras para marcar una personalidad propia que hable y cuente lo que queremos transmitir y hacia dónde queremos ir.

El turismo del vino se ha convertido en la excusa perfecta para construir una estructura de servicios que poco a poco se consolida para atraer a un flujo de visitantes que se alojan, que comen en los restaurantes, que visitan a los artesanos…

Polifacético y camaleónico, no podríamos hablar de dos enoturismos iguales por la cantidad de variables que entran en juego en su concepción

Llegan más visitantes, pero el que llega es un nuevo concepto de visitante que se ha visto obligado a cambiar sus hábitos, porque los destinos turísticos de todo tipo han decidido apostar por su sostenibilidad en un ángulo de 360º.Una parada técnica del mundo nos ha hecho reflexionar sobre el futuro global y este es el resultado.

El enoturismo quiere ser, quiere, en realidad, seguir siendo, un turismo consciente, deseoso de hacer inmersión en un territorio sin hacer ruido, pasando de puntillas. Un turismo que se lleva como souvenir el conocimiento de las formas de vida y la conciencia de los cambios que en materia medioambiental significan un cambio gradual, y cada vez más rápido, de las formas de trabajo de una industria como la del vino que se ha convertido en guardiana y garante de la tierra donde está presente.

   
Visto 2349 veces Modificado por última vez en Miércoles, 27 Julio 2022 11:20
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